Mucho tiempo ha pasado, desde que se viese circular, el último Abarth por las carreteras. Tanto es así, que desde entonces, la firma Fiat había perdido por completa, aquellas variantes deportivas de sus modelos a la venta. Después de mucha espera, el “escorpión vuelve a picar, en este caso, en la ciudad.

Abarth 500 “essesse”: Un juguete para navidades

PVP: 18.500 €- 1.4c.c. – 160 CV – Gasolina
Lanzamiento: 30/12/2010

OTRAS VERSIONES
Abarth 695 “Tributo Ferrari”
PVP: 46.339 € 180 cv gasolina

 

El Abarth 500 es un vehículo derivado del Fiat 500, aunque con una preparación deportiva, tanto estética, como mecánica. Si bien es cierto que, sus prestaciones, y su específica puesta apunto son importantes, no deja de ser un vehículo destinado a realizar trayectos ciudadanos, con el que podamos desenvolvernos bien por dicho lugares, aunque con un toque de deportividad, que en absoluto pasaría desapercibido para nadie. Es decir, nuestro día a día, se hace más divertido.

El motor de serie que equipa el 500, desarrolla una potencia de 135 CV, que ya resultan muy eficaces y suficientes, para un coche que pesa poco más de una tonelada. Sin embargo, en la variante de prueba, se escogió lo más radical, con permiso del 695 “Tributo Ferrari”. Dicha variante escogida, se denomina “essesse”, cuya deportividad es mayor aún, que en el Abarth normal. El motor se eleva hasta los 160 CV, impulsados por dos turbocompresores, con 1,400 c.c.

Pero en esta preparación, no sólo son caballos y turbos, también se han realizado ajustes específicos en frenos, suspensiones, muelles, y sistemas de control electrónicos. Todos estos elementos, aportan al coche, un nivel más de deportividad, agarre, estabilidad, y firmeza, aunque uno por uno, restan confort al coche. Si no somos muy exigentes, no debemos olvidar que conducimos un vehículo del segmento de acceso, es decir, de los miniutilitarios, por lo tanto, por muchos ajustes importantes que equipe el coche, en algunos momentos, nos hace recordar que no llevamos un deportivo de verdad.
No todo acaba aquí, si aún queremos más, el Abarth 500, como en el modelo de Fiat, ofrece un boton “sport”, cuyo objetivo es mejorar la respuesta del motor, y la dureza de la dirección. Tanto es así, que al accionar el mecanismo, el Par máximo sube de 206 Nm, hasta 230 Nm.

En marcha

Son muchos los que pensarán que con este coche se puede circular muy rápido. Pues bien, no van mal encaminados, aunque esta afirmación tiene ciertos matices.

En primer lugar, el peso del vehículo, en relación al coeficiente de gravedad, le hacen un coche algo alto. Por lo tanto, y en conjunto a unas suspensiones de muy corto recorrido, como es el caso, más de uno puede llevarse un susto al querer entrar demasiado fuerte en una curva. Su agarre es excepcional, pero puede tener ese inconveniente, antes mencionado, cuyo balanceo puede peligrar.

El desarrollo del sistema de frenado, es suficiente, aunque quizá resulte algo seco. Si, es verdad, que de este modo se obtienen unas reacciones más deportivas, pero hay que pensar que no deja de ser un coche destinado al público, y no a un público cualquiera, sino a un público joven, que en la mayoría de los casos es inexperto.

Estas eran las pequeñas notas negativas que se apreciaron durante la prueba. La conclusión final, es que resulta cómodo si nos movemos por ciudad, o incluso para hacer pequeños desplazamientos en carretera, propios del día a día. No es un vehículo para viajar, dada su escasa comodidad interior, e incluso en conducción, que aunque reacciona con firmeza, agilidad y rapidez, acaba cansando.
Por último ¡ojo! con el ruido motor si escogemos la variante “essesse”, resulta precioso, sobre todo para los más puristas, pero durante una hora, es molesto.

Interior

Como ocurre con el Fiat 500, el interior de este cumple perfectamente con los objetivos de exclusividad, diseño y calidad, aunque en este caso, con un plus de deportividad, propio de la firma del escorpión..

Como elementos llamativos, destacan los cosidos de los asientos, en los que se incluye el logotipo de la marca, o el volante achatado en la parte inferior, entre otros. En cuanto a espacio, podemos afirmar, casi de manera rotunda, que la plazas traseras son impracticables. Hay que recordar que es un coche homologado para cuatro ocupantes, pero aún así, se notan demasiado los báches de la calzada, en la el eje posterior, y los pasajeros traseros, pueden llegar, incluso, a tocar el techo con la cabeza.

La capacidad de maletero, es muy escasa, tan solo para transportar la maleta de un adulto.