Alfa Romeo siempre es sinónimo de belleza y deportividad. Y no es para menos, el Giulietta es un compacto de generosas dimensiones capaz de sacar a relucir lo mejor de la firma italiana. Sustituye al 147, y en este caso, a la variante más potente, que fue denominada GTA, cuya potencia máxima alcanzaba los 240 CV.

Bajo el patrón de diseño de los últimos modelos de la marca italiana, el Giulietta se confiere como un compacto de atractivo diseño, renunciando a líneas esculpidas y destacadas, y apoderándose de una figura redondeada, que nos recuerda a algunos deportivos del «Cavallino Rampante» de la maravillosa década de los 60-70. Así pues, su imagen es elegante, y destacan los pilotos traseros y delanteros, pues equipan la tecnología LED, que proporciona un estilo bastante moderno. Sin olvidar, algo que ya es costumbre en los modelos de Alfa, que es el tirador de las puertas posteriores escondidos en los marcos de ambas ventanas.

El propulsor desarrollado para este modelo es llamativo. Consigue desarrollar 240 CV de potencia con una cilindrada de 1,7 c.c. Esto se consigue gracias a un turbo, cuya función no es otra que lograr mayor potencia y empuje, sin necesidad de un motor grande. Así se consiguen abaratar los consumos, sobre todo el mixto.
Dicho motor, mueve el vehículo de forma rápida y eficaz, consiguiendo un tacto deportivo al alcance de pocos vehículos de similares características. Ahora bien, a pesar de equipar el turbo, debemos subir de vueltas el vehículo para sacarle todo su potencial, es decir, no ofrece un empuje muy elevado en la parte baja del cuentarrevoluciones. Esto hace que, el consumo, se eleve un poco más de lo habitual, algo que no sucede en sus competidores.

A la hora de conducir se perciben dos coches distintos fusionados en uno. Es decir, podemos mantener una conducción tranquila, sin sobresaltos, manteniendo un confort cotidiano y tranquilidad en todo momento. Si este es nuestro objetivo, el Giulietta se comportará como tal, suave, poco ruidoso, cómodo. Sin embargo, si lo que deseamos es divertirnos al volante, también podemos conseguirlo, ya que sus 240 CV están ahí en todo momento, y si se lo pedimos, el coche nos complacerá con fuertes aceleraciones, rápidos virajes y tacto deportivo. Para ello, el vehículo ogrece el dispositivo de control de conducción con tres modos diferentes: «normal», «sport» y «all weather», o como sus propios nombres indican, el primero para una conducción pasiva y confortable, el segundo para sacar el máximo rendimiento con la posibilidad de poder desconectar los controles eléctronicos, y el último, una posibilidad de activar el diferencial autoblocante, en caso de que las condiciones climatológicas sean adversas, y obtener mejor estabilidad y tracción.

Sin lugar a dudas es uno de los «GTI´s» del mercado más atractivos, originales y discretos. Proporciona unas sensaciones muy deportivas y auténticas, a combinar con un coche apto para toda la familia. El único pero, es que resulta caro moverlo a diario.

Interior

El interior ha sido muy cuidado. La firma italiana ha dado un salto cualitativo y cuantitativo en este aspecto, un apartado en el que se encontraba el mayor déficit. Ofrece buenos materiales, perfectas terminaciones, y por supuesto, combinadas con un diseño muy actual y juvenil.

El espacio, es un factor que resulta notable. Por ejemplo es tan espacioso como un Golf, o un Audi A3, aunque su diseño es bastante más actual. Las plazas delanteras son espaciosas, y llama mucho la atención la postura de conducción, teniendo en cuenta la regulación eléctrica de múltiples posiciones, que facilita la tarea.

En la parte posterior, nos encontramos con tres plazas, aunque la central, debido a las pequeñas sujecciones laterales de los asientos de los lados, resulta algo estrecha. Esto se debe a esta variante deportiva. Algo mencionable, es el espacio que habilitan las puertas posteriores para la entrada y salida de los ocupantes, que también resulta algo justa, haciendo incómoda la subida y la bajada del vehículo.

La capacidad de maletero se encuentra a la altura de sus rivales, dentro de lo normal. Eso si, algunos ofrecen más de los 350 litros del Giulietta.